Coaching: Una profesión que llegó para quedarse
                                                                                              Por Carmen T. Córdova- Professional Certified Coach, ICF

En septiembre del 2002 la Agencia Nacional de Investigación de los Estados Unidos (National
Research Bureau o NRB) publicó un estudio sobre el fenómeno del coaching y su uso como
vehículo para el desarrollo personal de los seres humanos.   Este estudio describe cuatro
modelos de coaching a saber: Coaching para mejorar la Ejecutoria, Coaching Holístico, Coaching
de Contenido, y el Gerente como Coach.  Más aún, el estudio indica que existe una variedad de
personas que utilizan coaching como herramienta de desarrollo incluyendo ejecutivos de
corporaciones, gerentes y supervisores o individuos que desean tener una base sólida y un apoyo
para llevar sus vidas a un próximo nivel.

No importa como definamos o describamos coaching, al profundizar en ¿qué es lo que ha
propulsado la popularidad de esta carrera?, podemos ver que es un proceso que apoya a que
seres humanos obtengan resultados extraordinarios a través del empoderamiento.  Esto tiene una
base filosófica y científica que podemos encontrar en trabajos de autores como Martin Heidegger,
John Langshaw Austin, John Searle, Fernando Flores, Charles Spinosa y Humberto Maturana,
entre otros.

Los seres humanos obtenemos resultados dependiendo de las acciones que tomamos.  Y estas
acciones que tomamos están íntimamente relacionadas con la manera en que nos vemos a
nosotros mismos y vemos al mundo.  Coaching trabaja fundamentalmente en el dominio del Ser,
produciendo cambios en la manera en cómo la persona se ve a sí misma.   En  otras palabras, el
coaching apoya a  la persona a identificar, y si es necesario realizar cambios en el sistema de
creencias y pensamientos que la persona posee de sí misma. Una vez nosotros podemos
identificar y cambiar una creencia que no nos funciona, nuestra perspectiva se amplía, vemos las
cosas desde un filtro diferente y tenemos acceso a tomar acciones diferentes logrando resultados
nunca antes alcanzados.

Por ejemplo, no es lo mismo tener a una persona diciéndome que yo soy tímida, a que a través
del un proceso de coaching  yo misma me de cuenta que me comporto con timidez y que al
hacerlo dejo pasar oportunidades beneficiosas para mi.  Esta realización puede llevarme a
cambiar mi enfoque y comenzar a tomar acciones asertivamente y por ende tener otro tipo de
resultados que antes no me eran posibles tener.

La función del coach de empoderamiento dentro de este contexto es la de asistir a la persona a
lograr los resultados declarados por la persona misma.  La efectividad del coach se ve entonces
en los resultados que obtenga su cliente.  Es sumamente importante dentro del coaching que el
coach utilice como base de su trabajo la destreza del lenguaje tanto verbal como corporal.  El
“hablar” y el “escuchar” del coach son un factor determinante en la relación coach-cliente y en la
efectividad que tenga la persona para alcanzar sus logros.

Es de suma importancia entonces   que el coach sea una persona adiestrada y capacitada para
distinguir las necesidades de su cliente y aplicar el proceso adecuado que lleve a su cliente a
realizar su verdadero potencial.  Una vez el cliente descubre esto comienza a tomar las acciones
necesarias para lograr el éxito que el desea tanto en su vida personal como profesional.

Las opciones para ejercer la carrera de coach, una vez recibes el adiestramiento y certificación,  
son inmensas y puedes crear tus propios nichos de trabajo según tus conocimientos y
experiencia.  

Por ejemplo, y basándonos el estudio del NRB, en el
Coaching para mejorar Ejecutoria, que es
el tipo de coaching que muchas empresas están adoptando para desarrollar líderes corporativos,
el coach trabaja uno a uno con el ejecutivo para ayudarle a identificar las fortalezas y áreas
específicas  a mejorar basándose generalmente en los resultados producidos por una evaluación
tipo 360.   

En el
Coaching Holístico, que trabaja bajo los principios de generar balance en cada aspecto
de la vida del cliente, el coach trabaja con la agenda individual del cliente y su rol es el de
escuchar, reflexionar y proveer su sabiduría para apoyar a que el cliente profundice su aprendizaje
y se mueva a alcanzar sus metas.  

Por otro lado, compañías de manufactura activamente contratan coaches para que sirvan como
apoyo a sus ejecutivos en lo que el estudio de la NRB llama
Coaching de Contenido.   En este
tipo de coaching el coach trabaja en áreas donde la empresa necesita un apoyo específico tales
como mercadeo, finanzas o contratos.   En estos casos se utilizan profesionales con experiencia
probada en esas áreas y que han expandido sus servicios al obtener una certificación profesional
de coach.

Otros líderes empresariales han optado por adquirir nuevas destrezas y se certifican como
coaches para expandir sus conocimientos gerenciales y apoyar a sus equipos de trabajo a
obtener los resultados deseados.  En este caso se emplea el
Gerente como Coach.

Definimos el coaching como un proceso que apoya a que las personas  descubran su propósito y
pasión de vida y las conecten con su desempeño para obtener resultados extraordinarios.   Estos
resultados pueden incluir desde que el cliente mejore su estima propia y sus relaciones hasta que
maneje exitosamente una compañía “Fortune 500”.

Como dice el refrán “a quien no le gusta un dulce”,  la energía que produce el que obtengas éxito
tras éxito no tan solo produce un cambio  en ti si no también en todo tu entorno.  Y es este cambio,
producto de un proceso guiado por un Coach experto,  lo que hace de la carrera de Coaching una
muy popular y una de las carreras de mayor crecimiento al momento.   Así es que podemos
afirmar sin temor a equivocarnos que Coaching llegó para quedarse.
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